La nueva regla en el futbol mexicano permitirá jugar un partido hasta con 20 extranjeros.

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Uno de los temas que mayor cantidad de discusiones ha generado en el entorno del futbol mexicano tiene que ver con el número de jugadores extranjeros en la liga.

La antigua regla que limitaba el número de extranjeros a cuatro o cinco (según la ciudad en la que se jugara, siendo el DF el escenario que más estricto era en este sentido) sobre el terreno de juego quedó atrás hace mucho tiempo.

Desde hace algunos años, las reglas en cuanto al número de futbolistas foráneos, tanto en la cancha como dentro de una plantilla registrada ante la federación mexicana, han ido cambiando.

La tendencia de las modificaciones a las reglas para limitar el cupo de jugadores extranjeros en el campeonato mexicano ha sido aumentar su número.

Uno de los cambios fundamentales que se habían presentado en la época reciente en este tema tiene que ver con los naturalizados, es decir, los jugadores no nacidos en México pero que, luego de realizar los trámites pertinentes, adquirían la nacionalidad mexicana y, por ende, dejaban de contar como extranjeros para efectos prácticos.

Este tema significó una disminución en el número de futbolistas nacidos en México que participan en la primera división.

Además de los futbolistas extranjeros y los que adquirían la nacionalidad mexicana por naturalización, están aquellos que cuentan con doble nacionalidad; Edgar Castillo es un ejemplo: nacido en Estados Unidos, pero hijo de padres mexicanos, cuenta con la nacionalidad de ambos países por lo que puede jugar en la Liga MX sin ocupar plaza de foráneo.

Considerando todas estas variantes, la cantidad de jugadores no nacidos en México ha aumentado significativamente en los últimos años.

El lunes, luego de la asamblea de dueños, se oficializó una nueva medida sobre este tema, una decisión que venía comentándose como rumor desde hacía algunas semanas.

Enrique Bonilla, presidente de la Liga MX, anunció que a partir del siguiente ciclo, que inicia con el Apertura 2016, los equipos del máximo circuito deberán aplicar una norma que les permitirá tener, en cada convocatoria para un encuentro de la liga, un máximo de diez extranjeros y un mínimo de ocho mexicanos. Por dichas cantidades, la regla se ha popularizado como 10/8

Bonilla afirmó: “Con el objeto de promover el desarrollo de los jóvenes, al menos ocho jugadores deben cumplir con el requisito de ser registrados [ante la Federación Mexicana] antes de los 18 años, con un torneo mínimo en la Liga MX y deberán ser mexicanos al momento de su primer registro”.

En términos prácticos, esto significa que puede llegar a darse el caso de que un equipo utilice en un partido a diez jugadores extranjeros o naturalizados y sólo un mexicano por nacimiento, mientras que los siete de la banca sean también nacidos en México.

El debate en torno a esta situación ha sido amplio; no son pocas las voces que se han levantado para exigir que se frene el aumento de extranjeros en la liga, en un intento -de acuerdo con ellos- de proteger la identidad del futbol mexicano y el crecimiento de las selecciones nacionales.

Este último argumento se basa en la idea de que, al aumentar los jugadores no nacidos en México, las oportunidades para los futbolistas mexicanos por nacimiento disminuyen, situación que a la larga terminará afectando al universo de jugadores elegibles para las distintas selecciones mexicanas y hasta la calidad de los mismos.

Por otra parte, están quienes afirman que más que afectar al futbol nacional, los jugadores extranjeros resultan benéficos para el nivel de la Liga MX e incluso para los nacidos en México, que elevarán su nivel ante la competencia.

¿Crees que esta regla beneficiará al futbol mexicano o debería haber un límite más estricto en cuanto al número de no nacidos en México? Opina en los comentarios de abajo.

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